Su entrenamiento comienza con una detallada valoración de su forma física. Participará en una pantalla de movimiento funcional físico, donde el entrenador determinará su habilidad para realizar series de movimientos para ayudar a identificar cualquier patrón de movimiento alterado o limitado. Al hacerlo, su entrenador podrá detectar rápidamente cualquier riesgo potencial de lesión que podría haber pasado desapercibido en el entrenamiento convencional.

Durante su evaluación física, el entrenador examinará las distintas mociones y calidad de movimiento en los pies, tobillos, rodillas, caderas, columna vertebral, hombros, brazos, muñecas, manos y cuello. Estos datos se recopilan, organizan e introducen en su perfil.